25 de junio de 2014

A una de las mejores escritoras, mi admirada Ana María Matute



Se nos ha ido una de las grandes. Suerte en tu mundo de sueños Ana María Matute (1925-2014)

«La palabra es la alarma de los humanos para aproximarse unos a otros. La palabra es lo más bello que se ha creado, es lo más importante de todo lo que tenemos los seres humanos. La palabra es lo que nos salva»

De atrás

Pensamiento I

"La seguridad a la que esperanzados nos aferramos
no se genera si no la construimos"

Pensamiento II

"Hoy he dejado la espada y la coraza a un lado
y me he metido desnuda en la cama.
Es que me asfixiaba la coraza.
Necesitaba respirar"

Anotación:

"Es bueno subir a la montaña cuando no sabemos qué otra cosa podemos hacer.

La vida se consolida y el alma se desarrolla
cuando nos sentimos impulsados a emprender búsquedas
acerca de las cuales apenas sabemos nada."

(Clarissa Pinkola Estés en Mujeres que corren con los lobos)





23 de junio de 2014

Wislawa Szymborska



"Lo reconozco, ciertas palabras
me crean problemas.
Por ejemplo los estados llamados ‘sentimientos’
no consigo hasta ahora explicarlos de forma exacta


Lo mismo con ‘el alma’, palabra-acertijo.
De momento concluyo que es un tipo de niebla,
en teoría más duradera que los organismos mortales.


Sin embargo, mi mayor problema es la palabra ‘soy'.
Tiene la apariencia de una acción común,
realizada de forma general, pero no colectiva,
en un antetiempo presente,
de aspecto imperfectivo,
si bien, como se sabe, ya hace mucho perfectivo”.


(Wislawa Szymborska 1923-2012)

19 de junio de 2014

Esclava del miedo



No se si me lo enseñaron o lo aprendí observando. Lo cierto ha sido que aprendí desde muy pequeña, que para dejar de ser una esclava de los miedos, había que plantarles cara.


Los miedos están tan acostumbrados a ver temblar, a escuchar llantos y súplicas, que cuando un humano se pone en pié ante ellos y les dice con la mirada fija en sus ojos : “ No correré asustada, no temblaré y no suplicaré”, quedan los miedos tan desconcertados , que empiezan a temer, el no ser temidos. No sé si porque desprecian como el pescador, al pez solitario que logra escapar de la redada, o porque el sentido de la libertad es tan poderoso, que los miedos esclavistas quedan bloqueados por algo que no pueden concebir y les sobrepasa.

Nuestra naturaleza que vive sumergida en la oscuridad de la ignorancia, es una incansable generadora de miedos. Quizás deberíamos fijarnos en como se mueven los ciegos en su oscuridad real. Lo hacen con tanta decisión, que a su lado cualquier persona algo prudente, podría parecer justamente el ciego que no es, en vez del vidente que si es.


¿Es que nunca han tropezado? ¿ Nunca han chocado con una farola, un árbol o cualquier persona...?Sin duda que sí ¿Y no han sentido el dolor y la impotencia? Seguro que sí. Pero los ciegos “ven” con claridad una cuestión. Tienen que volver a ponerse en pié, tragarse el dolor y liberarse de todos los miedos ¡Son ciegos que han asumido su situación!





Nos perdemos tantos momentos buenos por causa de los miedos, que el esfuerzo continuado por evitar las caídas, no compensa de ninguna manera lo que hemos dejado escapar, o se ha marchado.

Reflexiones a media noche



Hay veces que nos sentimos tan dañados que la única forma de relajarnos es soltar amarras a todo eso que nos daña, y en ese momento tan humano, nos convertimos en una olla hirviendo y soltamos burbujas y vapor tipo cafetera. Pues parece que, al dejar que salga por nuestra boca los mayores improperios… desalojando de dentro todos esos sapos y culebras, con ello; es como si, todas nuestras cuitas poco a poco quedasen atrás, como si le diera al aire por llevárselas, pero, qué pocas veces nos detenemos a escuchar todo lo que decimos, ya que con el orgullo; el honor herido, somos capaces de creernos hacedores de las más grandes torturas, así pasa que luego en el día a día compruebas que todo eso que pensábamos hacer, o todo eso que nos duele y nos afecta y nos lleva a estallar, casi hasta, se vuelve en contra, o al menos a mí me sugiere esa sensación como de que, de todo lo pensado no hemos podido hacer nada, más bien todo lo que diseñamos hacer con nuestro “torturador”, pues vemos que a la corta nos ocurre a nosotros y, todo ese momento violento que nos creemos más capaces que Torquemada. Al final, qué pocas veces nos saldamos con la razón de todo eso que estábamos muy seguros de poder hacer: Pagar con el mismo daño que nos otorgaron o simplemente crear justicia, o dueños de una opinión justa...

Pero sé, que la rabia es algo tan fuerte qué o la dejas salir o se apodera de ti, te enferma y pudre, y de la misma forma sé, que conseguir hacer mutar todas esas sensaciones desde dentro para que ese después sea más tranquilo o por lo menos no nos afecte, y sobre todo, no por ser buenos, simplemente por tranquilidad propia y poder acudir cada vez que nos hieren a aquello de: “Qué la vida le cobre” De la misma forma sé pues que no es sencillo, pero sé que cuando se consigue, es como si te quedases al margen, pues cuando nos dañan, el daño está hecho y demostrar que no somos de lo que nos acusan, que lo que pensábamos no era más que el fruto del momento, pues a veces ni el tiempo lo demuestra que somos propietarios de cualquier razón, al menos a tiempo.
Aunque quizás, la diferencia entre ir demostrando que te han hecho y que no tenían razón, o que has opinado ligeramente, sé que ante callarse y esperar, consiguiendo ante todo, una calma que cuesta dominar, pero cuando la consigues, me da la sensación de que es sólo entonces, cuando el universo humano, quizás por química, confabula en señalar culpables e inocentes en su justa medida.
Pero si lo pienso, nadie somos inocentes ni culpables, simplemente son todas esas cosas de la vida donde vivimos al momento, con unos intereses que nos arrastran pensando que podemos agarrar el devenir y con nuestra idea, así de simple, llevarla a cabo, poner si hace falta zancadillas y pretender quedar como el más bueno… y así me queda a mí esta sensación que la vida del día a día, por mucho que queramos solo es justa al tiempo, cuando todos hemos pasado por algo similar para poder entender las causas, y entonces, no todos pero si muchos, somos capaces de dar, y sólo entonces, un juicio realmente justo, pero claro, ¿quién es el calmado qué tiene memoria y paciencia para esperar para opinar, defenderse, y cientos de etc.,? Nadie, pues todos vivimos a lo que es la realidad, e inevitablemente al golpe del momento, ¿o yo estoy equivocada?
Sólo noto qué todo eso que en un momento nos descontrola, qué puede marcar un antes y un después en cualquier situación de la vida y con ello llenarnos de desconfianzas y daños irreparables, no digo si pensáramos más, pero si dejásemos salir menos al niño pataletas que llevamos de continuo a lo largo de nuestra vida, y más, el alma de niño… quizás, pienso e igual me equivoco, seguramente nos tropezaríamos con menos muros propios, ya que, siento como que, el peor de los muros a atravesar y derribar siempre es nuestro, aunque con los años, la vida me demuestra que, puedes estar muy tranquilo interiormente, pero la vida, la gente, con ese tropezar a diario, nos trae tantos ladrillos no precisamente para construir con ellos, y pegotes de harina no para hacer pan, sino para hacer engrudo, y con todo ello, parece que acabamos haciendo del mundo un lugar empegotado, resbaladizo y, con sabores tan amargos… qué no me extraña que acabemos soltando sapos y culebras en vez de calmarnos y pensar... a pesar de que, lo que hoy decimos, siempre, pero siempre, mañana nos revierte.

18 de junio de 2014

Avalancha

"Para conquistar el dolor
tienes que aprender qué es lo que me hace amable;
las migajas de amor que me ofreces
son las que yo he dejado al pasar.
Tu dolor aquí no es ningún credencial
no es más que sombra, la sombra de mi herida. 

He comenzado a desearte,
yo que carezco de ambición.
He comenzado a buscarte,
yo que no necesito nada.
Dices que ya no existes para mí,
pero te siento respirar.

No me impresiones con harapos,
sé que no eres pobre
ya no me quieres con ansia
porque sabes que no estás segura.
Te toca mover ficha, querida
es tu carne la que llevo puesta".

Avalancha - Leonard Cohen. Songs of Love and Hate. 1971.

15 de junio de 2014

Cuando supe

"Supe que ser amada no es nada, que amar, sin embargo, lo es todo. Y creí ver cada vez más claro que lo que hace valiosa y placentera la existencia es nuestro sentimiento y nuestra sensibilidad. Donde quiera que viese en la tierra algo que pudiera llamarse “felicidad”, ésta se componía de sentimientos."


"Si el amor, como todo, es cuestión de palabras, acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma."

Aiara a secas